
Películas comentadas:
Germinal
La uvas de la ira
Diálogo de Carmelitas
El cine de ayer y de hoy
Rebeca
Doce hombres sin piedad
Yo confieso

GERMINAL
Película francesa del año 1993 basada en la obra de Émile Zola. Interpretada por Gérad Depardieu, Renaud, Miou-Miou y Jean Carmet entre otros, y dirigida por Claude Berri. Fotografía de Yves Angelo.
Un joven sin trabajo, Etienne Lantier, se establece en la población minera de Montsou, al norte de Francia. Allí descubre la pobreza extrema del ser humano, el alcoholismo, las relaciones sexuales sórdidas, la indecencia de hombres como Chaval o la generosidad de Toussaint Maheu; en definitiva un mundo de hombres condenados al sufrimiento por el poder del capital. Ante este panorama, antes desconocido para él, se compromete con la lucha socialista. Pero en medio de tanta miseria y desesperanza algo brilla con el brillo mayor de la más luminosa estrella: el amor que nace entre Etienne y la joven Catherine. Una bajada de los sueldos decretada por la patronal, que condena aún más a la miseria de tanta gente, provoca una terrible huelga que será duramente reprimida por el ejército; a pesar de todo, Etienne mantiene la esperanza de que toda esa sangre derramada, sangre de hombres y mujeres de la minería, no haya sido derramado inútilmente.
LAS UVAS DE LA IRA
Año 1940 - Estados Unidos - Director John Ford - Interpretada por Henry Fonda, Jane Drawell y John Carradine - Ganadora de 2 Oscar.
Basada en la novela de Steinbeck, en la que se nos narra la historia sobre una familia norteamericana que huyendo de la pobreza y la miseria en que se encuentra tras ser desahuciados de la tierra que arrendaban para que las grandes empresas agrícolas ocuparan su lugar, comienza cuando Tom Joad (Henry Fonda) hijo mayor, regresa a su hogar tras cumplir en prisión parte de su condena, pero esa enorme ilusión de volver junto a los suyos se convierte en una gran desilusión y enorme frustración, al ver cómo son expulsados de las tierras que durante tantos años la han trabajado. Para escapar de la pobreza, la familia toma la decisión de emprender un largo viaje hasta California, donde se comenta hay trabajo para todo el mundo que allí acude. Nada es verdad, California no es la tierra prometida, y se encuentran con otros graves problemas, tras un viaje con muchas penalidades, como es el abuso de los propietarios de fincas para la recolección de los frutos.Es un drama absorbente, que nos demuestra a las claras la depresión que asoló los Estados Unidos y del que se aprovecharon empresarios sin escrúpulos para enriquecerse más a costa de los de siempre, los pobres, los desamparados. Desde un principio no hay plano que no seduzca, la perfecta dirección de John Ford y la calidad de las imágenes, es película que nadie debiera dejar de ver, además de reflejar un drama social que aún vemos en nuestros días, sino aquí, allá, por la eterna avaricia inhumana del ser humano.
DIALOGO DE CARMELITAS
Año 1900 - Francia - Director: Raymond Leopold Bruckberger - Intérpretes: Jeanne Moreau, Alida Valli, Madeleine Renaud
Basada en hecho reales. En
plena Revolución Francesa, la joven Blanche de la Force decide
protegerse en un convento y por eso ingresa en la orden Carmelita.
Allí conoce a la alegre monja Sor Constance y a la madre Marie,
entre otras, y es feliz junto a ellas a pesar de los conflictos
externos y de las presiones de su padre para que deje el convento.
Film basado en la real y trágica historia acontecida con las
dieciséis monjas carmelitas del convento de Compiègne en 1794, y
recogida por el escritor francés Georges Bernanos en su obra teatral
homónima, que a su vez se inspiró en la pieza "La última del
cadalso" de la escritora Gertrud Von Le Fort.
El texto de Bernanos es conocido por el episodio del martirio de las dieciséis monjas carmelitas (incluyendo una novicia) del monasterio de Compiègne, una ciudad de Oise, que habían fundado las carmelitas descalzas de Amiens un siglo y medio atrás. La fundación data de 1641, cuando hacía treinta y siete años que había llegado a Francia para iniciar la reforma la beata Ana de San Bartolomé, con Ana de Jesús y otras cuatro monjas españolas.
Excelente dirección como de excelente la interpretación de las tres principales actrices.
EL CINE DE AYER Y DE HOY
Que todo cambia en esta vida, no es una novedad, y los cambios, actualmente, son constantes y en ocasiones abruptos. En el cine ocurre igual.En verano suelo más que leer, releer, de ahí que busque en mi biblioteca temas ya leídos pero que me han dejado un buen sabor. Aunque las novelas de carácter "romántico" no es lo mío, sí tengo una admiración por la escritora Daphne du Maurier, pues en todas ellas trata de temas de la vida misma con una exquisitez, elegancia y buen escribir, que es un placer leerla.De ella se han llevado al cine varias obras, destacando Rebeca, del genial director Alfred Hitchock, una película en blanco y negro de 1040 que, entre la sutileza de la autora y el buen saber llevar del director, hacen un film de intriga y suspense extraordinario y muy placentero de ver. Es película que la habré visto unas cuatro o cinco veces, como otras tantas leída, y cada vez admiro más el tema, la elegancia al exponerlo y en el cine la compenetración de autora y director, y eso que llevar una novela tan extensa al cine debe ser obra a la que pocos llegan.Hace unos pocos días supe de la obra "Mi prima Rachel", de la misma autora, llevada al cine en 2017 por el director Roger Michell. Desconozco la trayectoria de este director, no sé si es joven o viejo, pero su film, al estilo moderno, destroza por completo la novela de Daphne, demuestra, al menos me demuestra a mí, que la grandeza de la misma obra le ha venido grande. Es de esos directores que creen que con efectos especiales, por ejemplo de ruidos estrepitosos, en ocasiones sin ton ni son, que en nada ayudan al tema, consiguen algo positivo, y debo decir que ni siquiera llegué a ver su final, es decepcionante desde el minuto uno, porque no ha sabido extraer y expresar la esencia de la novela. Leerla, releerla y conocerla a fondo y ver el film, mayor decepción no te puedes llevar.
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REBECA
Año 1940 - Estados Unidos - Director: Alfred Hitchcock - Intérpretes: Laurence Olivier, Joan Fontaine, George Sanders, Judith Anderson, Nigel Bruce, Reginald Denny, C. Aubrey Smith, Gladys Cooper - Basada en la novela de igual título de Daphne du Maurier - 2 Oscar: Mejor película y Fotografía
El aristócrata inglés Maxim De Winter, al poco de perder a su esposa Rebeca, conoce en Montecarlo a una joven humilde, dama de compañía de una señora americana. De Winter y la joven se casan y se van a vivir a Inglaterra, a la mansión de Manderley, residencia habitual de Maxim. La nueva señora De Winter se da cuenta muy pronto de que todo allí está impregnado del recuerdo de Rebeca. El final es impactante y sobrecogedor, cuando la nueva señora De Winter entiende lo que de verdad significó Rebeca para su esposo.
La película es un portento de tensión narrativa, con imágenes impactantes, mágicas, turbadoras…, que hacen que el espectador sienta, de manera palpable la presencia de un personaje, Rebeca, que jamás aparece en el film. Es película brillante, llena de suspense del que su director en un auténtico mago, y la interpretación de todos su personajes extraordinaria. Fue la primera producción americana de Hitchcock, llevada con mano capaz y experta para que el espectador sienta en cada momento la motivación de la que quiere impregnarle.
El paso del tiempo, para los amantes del cine, no la ha perjudicado para nada, aun conociendo su trágico final, cada escena te atrae. En definitiva, para mí: magistral.
DOCE HOMBRES SIN PIEDAD
Año 1957 - Estados Unidos - Director: Sidney Lumet. - Intérpretes: Henry Fonda, Lee J. Cobb, Jack Warden, E.G. Marshall, Martin Balsam, Ed Begley, John Fiedler, Robert Webber, Jack Klugman, George Voskovec, Joseph Sweeney, Edward Binns, Billy Nelson, John Savoca, Rudy Bond, James Kelly
Los componentes de un jurado popular estadounidense, doce hombres en este caso, deben juzgar a un adolescente acusado de haber matado a su padre. En principio parece que está todo muy claro y que no van a tardar mucho tiempo en entregar al Juez su veredicto, cuando uno de ellos, el que interpreta Henry Fonda, explica a los demás que no lo tiene tan claro, haciéndoles ver que tiene una duda razonable. Expone su argumento y solicita una votación para ver si alguien más entiende su duda y lo secunda. Esa duda y otras que salen a flote, comienzan a hacer mella entre los doce hombres. La acción transcurre en un pequeño espacio, la sala de deliberación, y el director del film, Sidney Lumet, va creando una atmósfera de claustrofobia y angustioso calor sofocante, que con habilidad la transmite al espectador. Se vale de un truco muy simple pero no menos efectivo, que consiste en ir acercando la cámara a sus personajes, de los que nada se sabe, tan ni siquiera sus nombres, pues entre ellos se citan por el número que tienen en el jurado o por sus profesiones, pero poco a poco nos los va descubriendo por sus maneras de enfocar el juicio, donde se ha de decidir si el acusado sale libre o va hacia la silla eléctrica. Conforme la película avanza cada uno de estos doce hombres va descubriendo sus cartas, desde aquéllos a los que verdaderamente se toman con responsabilidad el juicio que han de emitir, y de otra parte a los que nada les importa. La trama podemos interpretarla como reflejo de la vida real. Sin duda los doce componentes que forman el jurado representan al ser humano en genera. Son gente sencilla en las que podemos identificarnos, entre ellos hay desde un arquitecto (Henry Fonda), hasta un contable, un diseñador publicista, un entrenador de fútbol, un comercial, un jubilado, etc. La excepción sin duda, por su manera de inmiscuirse en el tema, es el arquitecto, papel interpretado por Henry Fonda que lo borda, personaje que aparenta poseer la verdad absoluta, algo que si existiese es muy difícil de alcanzar. El director nos lo hace ver como un hombre que gusta de la reflexión, no falto de compasión hacia el muchacho, recto, inquieto e inteligente, condiciones que le empujan a meditar sobre el caso más que a sus compañeros, lo cual sirve para que el juicio tome un curso diferente. Un curso en el que prejuicios contra el acusado de todo tipo salen afloran, pero los puntos de vista que argumenta cada en contra del acusado se diluyen cada vez que uno de los doce se va uniendo a la causa que defiende el arquitecto. Henry Fonda encabeza un reparto de actores extraordinarios como extraordinario es el propio guión. Tras Fonda, Ed Begley nos ofrece su excelente interpretación cuando los demás lo arrinconan por sus prejuicios racistas, es un momento tan bien llevado por el cineasta que te hace ser uno de los que se apartan. Lee J. Cobb, representa a un padre amargado por la pésima relación con su propio hijo, E.G. Marshall, en el detalle de las gafas es abrumador y Robert Webber por su pasotismo, sus cambios en su forma de pensar, con tal de marcharse de allí pronto, asusta con su nula preocupación más que ninguno. Al final como espectadores creo que salimos con la sensación de haber asistido a algo más que una gran película. Una obra maestra.
YO CONFIESO
Año
1953 - Estados Unidos. Director:
Alfred Hitchcock. Intérpretes:
Montgomery Clift, Anne Baxter, Karl Malden, Brian Aherne, O.E. Hasse,
Dolly Haas, Roger Dann, Charles André, Judson Pratt
Un sacerdote católico escucha en confesión la autoría de un asesinato, a manos del sacristán de su propia parroquia. Diversas circunstancias implican al cura, y las sospechas de la policía recaen sobre él, ya que dos niñas vieron salir de casa del asesinado, sobre la hora de su muerte, a un cura, y es que el sacristán, para cometer un robo, que esa era su verdadera intención y no matarle como se vio obligado al ser descubierto, viste con sotana para despistar. Quien le puede ayudar, pues tiene una perfecta y cierta coartada, al revelarla a la policía aún lo complica más, ya que es su antigua novia antes de profesar, hoy casada con un notable político y que se ve obligada a declarar que era víctima de chantaje del asesinado, que los vio determinado día salir del cenador de su finca tras pasar allí los dos una noche debido a una tormenta. Ambos coinciden, cosa que llama la atención a un policía, en la puerta de la casa del asesinado la misma mañana de descubrirse el crimen, al tener la idea de entrevistarse con él para aclarar lo del chantaje. El sacerdote, una vez acusado, debe afrontar una complicada situación, ya que es llevado a juicio, y cuando se le interroga no puede revelar lo que conoce secretamente como condición de su sacerdocio. Su silencio y negativa a responder aún lo complica más.
Fue premiada en 1953 en el Festival de Cannes y nominada a la Palma de Oro como mejor película. Esta película fue censurada en los EEUU, ya que en el original el sacerdote y su antigua novia tienen un hijo, obligado Hitchcock a suprimir toda referencia a este dato.