
POLITICA
19 DE SEPTIEMBRE DE 2026
LA LEY DE NIETOS
La
ley aprobada por las Cortes en 2022, conocida como ley de nietos,
formando parte de otra ley, ésta llamada de Memoria Histórica, es
sabido que se aprobó con los votos en contra del PP y Vox, pero en
ningún caso lo fue refiriéndose a los "nietos". Al aprobarse
esta ley se permitió a los nacidos fuera de España que fueran hijos
o nietos de exilados como consecuencia de la dictadura, pudiesen
obtener la nacionalidad española.
No obstante si había cierta dificultad a la hora de demostrar que la huida de sus padres o abuelos fuese motivada por la persecución, por lo tanto se identificó como exiliados a aquellos que salieron de España entre el 18 de julio de 1936 y el 31 de diciembre de 1955. Ningún partido político se opuso a la medida, con lo cual como cualquier ciudadano nacionalizado español, todos los "nietos" tiene derecho al voto; igual que ocurre con los cerca de 80.000 sefardíes que no residiendo en España se nacionalizaron por medio de la ley en 2015.
Que la derecha tiene miedo de no ganar las próxima elecciones por mayoría absoluta entre los votos sumados del PP y Vox, y que el PSOE, capaz de aglutinar a las diversas otras opciones en cuanto a apoyo consiga el gobierno, los pone nerviosos, y creyendo que estos votos de los nietos irían hacia el PSOE, idea que nadie sabe de dónde puede haber salido, buscan como sea no se tengan en cuenta.
Y ahora, el Tribunal Supremo ha bloqueado a los "nietos" ese derecho si no demuestran que son descendientes de exiliados. Es aceptada por este Tribunal la medida cautelar solicitada por los partidos de ultraderecha Vox e Iustitia Europa y señala que ese voto supone "un peligro fundado, real y serio" que puede afectar el proceso electoral. El fallo del Tribunal Supremo da impulso a la insidiosa tesis ultraderechista del pucherazo electoral.
Es bien claro que no hay una sola prueba de ese posible amaño, pero ¿quién las necesita para sumarse al entusiasta aquelarre contra el Gobierno de Pedro Sánchez? No está de más recordar que la ley de "nietos" es plenamente legal y que, en las últimas elecciones, el signo del voto exterior fue prácticamente igual que el del resto de los españoles. Con este fallo se pone bajo sospecha a los "nietos" reduciéndoles a ciudadanos de segunda y se denigra la reparación histórica de las víctimas del exilio y de la represión franquista.
Ya es casualidad que el vilipendio múltiple tenga por objetivo un mismo interés ideológico. Colocar la sombra del pucherazo sobre la izquierda actual e imponer silencio democrático a los nietos de los represaliados.