POLITICA


22 DE SEPTIEMBRE DE 2026

¿SON INVASORES?

Mucho se ha hablado acerca de la entrada masiva, excesiva sin duda, de personas procedentes en su mayoría de Marruecos a la ciudad española de Ceuta sin respetar la frontera, como mucho se ha hablado del desacierto del Gobierno de España de impedirlo, o hacerlos retornar a su país, como también si a esta acción se la puede denominar

La verdad es que debiera caérsela la cara de vergüenza (que se le supone debe tener) al rey marroquí, de que la gente joven huya de su país, y es comprensible con los medios que hoy existen, y que con facilidad pueden ver la vida tan distinta solo pasados unos metros (televisión, móviles, medios, redes sociales...) el futuro incierto en Marruecos y las muchas posibilidades que pudieran tener en España o en Europa si llegados aquí aquí pudiesen libremente pasar a ella.

¿Pero por qué llamarlo invasión? No. Hay que estar muy desesperados, o muy concienciados de que en España tendrán sin duda un mejor provenir, para hacer lo que hizo esta semana pasada un joven marroquí de 17 años, que colocándose entre las ruedas y el chasis del autobús que transportaba al equipo de fútbol del Valladolid, que jugó contra el Ceuta, corriendo el peligro de perder su vida su vida. Pasó el estrecho desde Ceuta a Algeciras, y de allí siempre bajo el bus unos 100 kilómetros, hasta que el muchacho comenzó a pedir auxilio y los jugadores vallisoletanos se dieron cuenta y ordenaron parar el bus.

Lo curioso es que ni la policía española, ni los perros empleados para la búsqueda de personas que intentan pasar las fronteras, se percataran, con lo que nos demuestra que las autoridades para estos fines no están bien preparadas o son un número pequeño en insuficiente.

Lo que ha sucedido desps no tengo noticia para comentar, pero sí me baso en esa desesperación, y valentía, de jugarse la vida por llegar aun lugar mejor de su lugar de origen… Y eso es España para muchos jóvenes marroquíes.