POLITICA



15 DE SEPTIEMBRE DE 2026

EL PROBLEMA DE CEUTA Y SUS DERIVADOS

El problema de Ceuta se ha convertido en un terreno fértil para las más variadas teorías. Destaca, por su evidencia, la implicación de Marruecos, ahora solo queda por dirimir su papel. Si su pasividad fue fruto de la inoperancia, de sus juegos perversos con la inmigración o de la voluntad de asfixiar Ceuta y también Melilla con la finalidad de reforzar su control del Estrecho de Gibraltar.

Más allá de las ambiciones del rey de Marruecos, a la escena, real o ficticia de la conspiración, se añaden otros actores, EE.UU., que al parecer siempre está detrás de todo conflicto, Israel y Rusia, así como los interesados de toda crisis prestos a derribar al gobierno progresista, incluyendo, cómo no, hasta presuntos sectores internos del Estado.

También, en este batiburrillo de ideas las hay que señalan un posible chantaje a Pedro Sánchez después del espionaje de su móvil. Y ya puestos al esperpento, lo es la idea de pudiera nacer del propio Sánchez para provocar un estallido social y tener la excusa inapelable para decretar el Estado de Alarma y perpetuarse en el poder… Imaginación en esta España no falta.

Ahora bien, al margen de las intrigas más o menos extravagantes, resulta incomprensible la pésima gestión de la crisis ceutí. La reacción del gobierno, lenta e injustificable a todas luces, exacerbó la crisis humanitaria porque ha dado alas a la ultraderecha. A partir de ahora, todos los argumentos a favor de un abordaje positivo y humanitario del fenómeno migratorio toparán con las imágenes de la avalancha humana y de las calles tomadas por el deambular exhausto de miles de hambrientos. Los ceutíes han sentido y sienten miedo, algo muy comprensible, pero su temor alimenta el discurso ultra.

Los conflictos armados en el mundo son quienes aceleran los movimientos migratorios, como también las tensiones políticas y el cambio climático. Según los expertos en el tema grandes extensiones del planeta comenzarán a convertirse en inhabitables en un tiempo que calculan entre 30 y 50 años.

Por otra parte la cesión del control de fronteras a países no democráticos nos convierte en rehenes de sus chantajes. En la próxima provocación, ¿qué instrumentos, qué armas propone utilizar la ultraderecha para evitar la llegada de multitudes en busca de la supervivencia? Esa es la cuestión, ya que no se nos explica cómo se aborda una crisis humanitaria colosal cuando se promueve hasta la devolución ilegal de los menores.

En el caso de Ceuta ¿hay que romper relaciones con Marruecos?... ¿arrodillarse a la política de políticos como Putin, Netanyahu o Trump, que solo han conseguido un mundo más inseguro y más pobre?

Ceuta quizá sea el fin del gobierno de Sánchez, pero a este respecto ya veremos qué opina el pueblo español, porque también pudiera ser la entrada a un laberinto inquietante.

Por todo el planeta el rechazo al migrante se va extendiendo, convirtiéndolo en el chivo expiatorio de unos gobiernos mas interesados en proteger a los nuevos y viejos caciques que en buscar la prosperidad a su población más desfavorecida. Los hay que en lugar de gestionar los flujos migratorios para beneficio de todos, se utilizan para forzar la deriva autoritaria de los gobernantes. La desigualdad crece al mismo ritmo que la impotencia, la rabia y el egoísmo. Solo fuera de ese dédalo de egoísmo pueden crearse escenarios de esperanza.