
LIBROS
LA COMPRENSIÓN LECTORA
No sé si el tema, para mí muy grave, es considerado igual por los políticos españoles, tanto los del gobierno como los de la oposición, tan enfrascados ellos en la manera de perpetuarse en el poder unos, como en la manera, a veces antidemocrática, de arrebatárselo a quien lo tiene, y no es otra cosa que la incomprensión lectora de los estudiantes españoles, ocupando los últimos lugares entre los europeos, y con una distancia alarmante.
El retroceso afecta a la matemáticas y a las ciencias, pero lo más preocupante es el derrumbe de la comprensión de la lectura, una caída por la pendiente sin freno, si observamos la histórica serie que nos ofrece anualmente PISA. Una auténtica calamidad. Hoy se señalan diversas causas, la gran mayoría vinculadas a la dificultad de saber controlar las distracciones. Los niños desde bien pequeños se han familiarizado a una vida con extensas áreas, a una lucha infatigable por domar el tiempo, vencer su paso y exprimirlo hasta que todo encaje en pequeñas fracciones horarias, pero sin renunciar a nada, y es ahí donde se pierde lo más importante: la atención.
Las nuevas tecnologías con sus múltiples pantallas encarna esas ave de rapiña robando el tiempo que prometen agilizar las tareas, mientras generan nuevas necesidades sin cesar. Como los hombres grises de la mítica "Momo", de Michael Ende, que robaban el tiempo con su humo a todo aquel que se cruzaba en su camino. Momo era su antagonista porque poseía una virtud escasa; sabía escuchar.
Este mundo de hoy tan acelerado en el que nos desenvolvemos, inquieto también por las voces críticas que alertan de los graves riesgos de implantar la IA a toda marcha, sin un control humano férreo, no debiera entregarse al derrotismo.
Estos días ha llegado a las librerías de España la última novela de Ian McEwan, siempre afilado en su lectura de la sociedad y de su tiempo. En lo que podemos saber imagina un futuro distante, con gran parte del planeta inundado, desde el que se mira a nuestra generación con una mezcla de envidia y admiración: representamos, y es que pese a todo, un momento espléndido de la historia.
El novelista británico nos invita a romper los miedos que paralizan y a empezar a actuar. Pero también reivindica el papel único de la novela: seguir el flujo del pensamiento, comprender al otro y detectar los malentendidos. En los libros, y en la comprensión lectora, puede estar el principio para cambiarlo todo.